martes, octubre 23, 2012

'Oda a una Placoda'

Alegres, enojones, expertos, recién graduados, amantes de su profesión. Así son los médicos, estas personas que han escogido una de las profesiones más hermosas y a la vez más peligrosas de el mundo laboral. Y hoy en su día, les digo 'FELICIDADES', muchas felicidades por soportar tantas horas de estudios, tantos desvelos, soportar cargas excesivas de trabajos y porqué no las maldiciones de algunas personas. Felicidades, porque no es nada fácil hacerse de corazón duro en muchas ocasiones y (algo que les admiro mucho) el Valor para dar una mala noticia, no es nada fácil decirle a alguien que está a punto de morir o soportar la tristeza de los familiares de un paciente que ha fallecido.

La celebración del 'Día del Médico' se instituyó en una convención de Sindicatos de Médicos Confederados de la República. Se fijó el 23 de Octubre para que coincidiera con la fecha de la fundación de la Facultad de Medicina de la UNAM

'Oda a la Placoda' es una oda escrita por Tw Sadler en la cual nos relata la formación de las primeras células de un embrión.Hace reflexión acerca de lo fascinante que es cómo unas cuantas células se pueden transformar en un gran ser humano.
Una placoda es una placa del ectodermo que originará a 3 organos de los sentidos: el cristalino, el oído interno y la pituitaria olfatoria (nariz, por así decirlo). La oda dice así:

Había una vez una hoja plana de células
esta era rechoncha y fea como el infierno,
pero un día se levanto, se mantuvo en pie sobre sus dedos
y declararon que eran las mejores células.

Con presunción gritaron que su linaje era superior,
la derecha con orgullo se jactaba de sus códigos,
muy pronto quedo claro, no eran como el oído,
y se les vetó sus sueños como placodas.

Ellas gritaron por favor mantén nuestros sueños,
sin embargo sus peticiones fueron ignoradas,
hasta el día de hoy en el banquete 

se pone erróneamente: placa neuronal plana...

Para terminar, una vez más ¡Muchas Felicidades!
 Nos vemos pronto 'Futuros Colegas' ....

sábado, octubre 13, 2012



Después de ese reencuentro, las cosas no salieron como los dos imaginaron…
La noche anterior se soñaron juntos, riendo y cantando esas canciones  que tanto significaban para ambos…
Pero todo se vino abajo…
Se encontraron en ese parque, ‘Su Parque’  (ese testigo único de muchos momentos de risa, ternura y unas cuantas promesas) y nada, absolutamente nada salió como lo planearon, tenían miedo de hablar, de decir lo que verdaderamente sentían el uno por el otro, miedo de recibir una respuesta negativa…
Después de saludarse y cruzar unas cuantas palabras, el silencio se impuso… Tenían tanto que decirse, tenían tanto deseo de estar juntos, pero les faltó valor.    
El aire soplaba y no podían quedarse ahí los dos, sin decirse nada, el tiempo transcurrió…
>El se levantó y dijo ‘Adiós’…
Ella, resignada, sin poder decir lo que sentía, también dijo Adiós…
Un adiós entre sollozos.